
Esta es una vista satelital de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Se aprecia a simple vista la anarquía de su crecimiento urbano y el riesgo ecológico que ello representa.
Muchos empresarios turísticos y comerciales son muy optimistas con respecto a las expectativas económicas de este lugar. Pero deben hacerse conscientes de que es necesaria la planeación urbana y colaborar con ella. Temas como el agua potable, la circulación de automóviles, el drenaje, la disposición de desechos sólidos y la conservación de los bosques circundantes, son de la mayor importancia para que sus negocios prosperen.
También existe la apreciación de otros actores sociales respecto del desarrollo urbano en San Cristóbal:
La especulación inmobiliaria en San Cristóbal es consecuencia de la gran pobreza en que viven los municipios indígenas colindantes. Muchos pobladores de esos tristes pueblos se avecinan en San Cristóbal con la esperanza de "Vivir Mejor". Otra presion que se hace sobre las tierras es debida a la irrupción de inversionistas de otras ciudades, en especial de Tuxtla, que se han acercado gracias a la nueva carretera (A la que eufémicamente llaman "autopista").
ay también defraudadores inmobiliarios locales y foráneos que hacen fraccionamientos paupérrimos en terrenos ajenos, a ciencia y paciencia de las autoridades municipales. La planeación urbana es nula y los daños a la ecología se notan a simple vista. Es una más de las ciudades medias de México que crecen anárquicamente. Dichos defraudadores le cargan al erario municipal la dotación de servicios.
No es que se esté en contra de los desarrollos inmobiliarios, pero debe prevalecer la planeación urbana y el desarrollo sustentable, diciéndole NO a los fraccionadores clandestinos y fraudulentos que atenten contra la ecología y la disposición de recursos como el agua, sin aportar nada a cambio.
