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28/8/11

Organización civil contra la delincuencia organizada

En San Cristóbal convivimos indígenas, coletos, europeos sajones y latinos, argentinos, chilangos y mexicanos de otras latitudes, también vienen de paso o a establecerse, centroamericanos. Todos debiéramos vivir en hermandad y tener un gobierno democrático para todos. No se trata de votos, sino de buena voluntad para construir una sociedad cosmopolita e incluyente, interesante y atractiva.
Pero en este momento el gobierno está a cargo de los de siempre, leguleyos pseudomasones con distintos prestanombres, integrados a la clase política nacional, en la que hay incluso miembros del poder legislativo y judicial federal y estatal, que se venden al mejor postor, como son la delincuencia organizada y  la corrupción larvada en Tuxtla. De ahí el caos urbano y la falta de espíritu de convivencia. Todos quieren obtener ganancias en el negocio turístico, en la actividad comercial y en la especulación inmobiliaria de la ciudad, pero ninguno de ellos está dispuesto a favorecer la urbanidad de manera honesta. Persiste entonces y se profundiza la pudrición moral que da lugar al deterioro progresivo de la convivenvia urbana en todos sus aspectos. 
La falta de planeación urbana es inherente a todas las ciudades de tamaño medio del país. Estas urbes, se construyen sobre pilares de pobreza y corrupción. Si los ciudadanos que las habitamos no nos convertimos en agentes proactivos, que luchemos fuertemente para remover de una vez por todas a las autoridades que no funcionan. Esta rebeldía se hace necesaria para proveer de los servicios indispensables, entre los que la seguridad y el agua potable son críticos en San Cristóbal.
Todos debemos organizarnos para que el esfuerzo ciudadano por darnos mejores gobernantes fluya libremente hacia la meta. Tenemos que sacudirnos a esta camarilla. 

13/12/09

San Cristóbal, Ciudad Perdida

San Cristóbal de Las Casas, ciudad colonial, se fundo en 1528 gracias a la codicia de Mazariegos, De la Tovilla y otros conquistadores, quienes querían enfrentar a otro grupo de ellos, encabezados por Portocarrero, para lograr mejores posiciones territoriales. Dicha codicia ha permeado a través de los siglos en el actual poblador coleto, sin importar su “autenticidad étnica”, en la forma de especulación urbana, destrucción ambiental, actividades turísticas poco sustentables, explotación laboral e incluso delincuencia organizada en sus modalidades del siglo XXI, significadas por el tráfico de estupefacientes y de indocumentados.
Aquí presento la hipótesis de que San Cristóbal es una “Ciudad Perdida” en muchos aspectos. En el aspecto urbanístico, pudiera decirse que la mayoría de la población de la superficie urbana del municipio vive en condiciones de cuarto mundo, ya superada en su desarrollo por muchas ciudades de Centroamérica, lo cual hace patente, después de casi doscientos años, el fracaso que tuvieron los chiapanecos al integrarse a México. Siempre abandonado, en el último lugar de desarrollo económico, Chiapas sufre hoy más agudamente los embates de una crisis económica que el gobierno estatal con su corrupción generalizada, ineptitud y ceguera no hace más que profundizar. ¿De qué sirve, por ejemplo una “Ciudad Rural Sustentable” en un lugar donde no hay ninguna actividad económica redituable? ¿Qué beneficios alternativos pudieron obtenerse con la carísima campaña publicitaria de la población de Juan del Grijalva? Seguramente pudieron haberse creado empleos, oportunidades educativas, pero las necesidades de gratificación narcisista filial se impusieron y se sigue tirando dinero en comunicación política inútil, patológica, con las autoridades municipales siguiendo el ejemplo. ¿Para qué publicitar logros inexistentes que sólo aplauden empleados y viajeros pagados?
Volviendo a San Cristóbal, solamente el centro histórico de la antigua Villa Viciosa por un lado y algunos zonas boscosas milagrosamente conservadas por el otro, se notan diferentes y son atractivo turístico. –calles en donde empiezan a ser excesivos los restaurantes y bares, los hoteles y posadas, todos con camas y mesas con un creciente descenso relativo en su ocupación. Se empieza a perder el auge, a pesar de que se cobran a los empresarios turísticos rentas superiores a lo que se acostumbra en lugares mejor posicionados en el ranking turístico nacional e internacional.
San Cristóbal es el colmo de la feria de corrupción, negación de los problemas sociales y complacencia con la ineptitud de la administración pública de todos los niveles, incluyendo el federal, que vive Chiapas. En San Cristóbal los pobladores de clase media baja, pobre y de extrema pobreza, cada vez sufren más y eso es evidente. Viven situaciones de gran marginación de acceso a los servicios básicos, que cada vez se deterioran más. ¿De que sirve un Hospital de las Culturas tan limitado en camas en una población que ha regresado a los niveles de deterioro de salud de 1960? La única diferencia es que cada vez hay más gente que demanda servicios y que la miseria es más evidente. No nos podemos callar. La oportunidad de que se viviera en San Cristóbal el ascenso social de familias, se ha perdido. La expectativa es fallida, incluso más desesperanzadora que en otros puntos de México.
Hay que agregar el aspecto geopolítico, que tiene que ver con la nueva posición fronteriza entre norte y Centroamérica, que se empieza a redibujar con la nueva carretera San Cristóbal – Palenque, donde lo que queda al oriente pasará a ser Centroamérica y al poniente, con San Cristóbal como punto fronterizo, una zona de transición de América del Norte que llegará hasta Puebla. Al ser frontera, San Cristóbal enfrenta los problemas derivados de las economías subterráneas, significados por el contrabando de diversas mercancías, droga, trata de personas y extorsiones entre mafiosos, que vendrán a especular en esta ciudad. Seguramente ya hay muchas personas organizando su bienvenida. En este sentido geopolítico, San Cristóbal también se ha perdido.
La impunidad impera y favorece la especulación urbana en la antigua Ciudad Real, auspiciada pos mafias legaloides que se amparan en supuestas jerarquías sectarias, ya bastante pervertidas y en una estructura príista arcaica, aunque algunos se pongan la máscara de otros partidos, que en Chiapas, de manera indistinta, aplauden unánimemente a la ineptitud y corrupción. En Chiapas no hay oposición, hay lisonjeo que se paga a bajo precio, debido a la miseria económica y moral en la que ha caído su clase política, reflejo extremo de lo que sucede en todo el país y antítesis de la dignidad con la que se comportan muchos ciudadanos chiapanecos que prefieren la autonomía de la pobreza digna y que esperan la claridad del día en que se comenzará a hacer justicia y acabarán los privilegios.
Pero hay que decir, por fortuna, que la ciudad de San Cristóbal, está perdida principalmente para todos los que hoy tienen la expectativa de grandes ganancias producto de la especulación, de los negocios a la vera del gobierno. Está perdida para ellos porque la indignación del pueblo crece y su conciencia aumenta. Porque saben que los vientos libertarios que soplaron en este valle hace quince años están por convertirse en huracán.

13/7/08

Ecología del Arte en San Cristóbal



Ecología del Arte en San Cristóbal

Blog dedicado a la protección artística y ecológica en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
Arte y Ecología pueden salvar al Valle de Jovel de sus más ancestrales habitantes. El materialismo destructor, la destrucción ecológica y la falta de conciencia de lo artístico pueden enfrentarse con sensibilidad ecológica y artística.
La sobrepoblación, la desforestación, la explotación excesiva de mantos de agua, la mono – orientación económica hacia lo turístico y la corrupción política inacabable hacen que la zona de San Cristóbal se encuentre en riesgo social grave. Hay varias muestras de la descomposición social:
- El incremento en el número de drogadictos y la oferta de drogas "duras".
- La destrucción de los bosques circundantes.
- La degeneración de las diversas ONG´s llegadas en los noventa.
- La especulación inmobiliaria.
- El crecimiento del analfabetismo.
A pesar de la nueva “Autopista” – que no es tal –, entregada por el gobierno federal a un grupo de alcabaleros españoles (Ni en la época colonial se hacía tal cosa), el progreso social no ha llegado a los Altos de Chiapas. Más bien ha llegado un segundo aire para la injusticia social y la corrupción generalizada.
Todos estamos incluidos en este esquema social operante, de una u otra manera, en el que persiste la expresión del miedo a lo indígena y lo extranjero en el imaginario coleto, quedando así entre dos “fuegos”. De ahí el temor y los mecanismos de defensa colectivos aplicados a enfrentarlo. No hay una asociación con la emergencia económica de los grupos indígenas que se expresan sobre todo en el norte de la ciudad y tampoco hay concordancia con los extranjeros, principalmente europeos, que han llegado a avecindarse.
La cultura en San Cristóbal ha dejado de estar en hibernación. Ya no es un valle cerrado. Es una cultura viva, que se nutre constantemente con los inmigrantes al Valle de Jovel que vienen de todas partes de la Región, el País y el Mundo. Esto es un hecho.
Una propuesta de conciliación es a través del arte y de la conservación ecológica.