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28/8/11

Organización civil contra la delincuencia organizada

En San Cristóbal convivimos indígenas, coletos, europeos sajones y latinos, argentinos, chilangos y mexicanos de otras latitudes, también vienen de paso o a establecerse, centroamericanos. Todos debiéramos vivir en hermandad y tener un gobierno democrático para todos. No se trata de votos, sino de buena voluntad para construir una sociedad cosmopolita e incluyente, interesante y atractiva.
Pero en este momento el gobierno está a cargo de los de siempre, leguleyos pseudomasones con distintos prestanombres, integrados a la clase política nacional, en la que hay incluso miembros del poder legislativo y judicial federal y estatal, que se venden al mejor postor, como son la delincuencia organizada y  la corrupción larvada en Tuxtla. De ahí el caos urbano y la falta de espíritu de convivencia. Todos quieren obtener ganancias en el negocio turístico, en la actividad comercial y en la especulación inmobiliaria de la ciudad, pero ninguno de ellos está dispuesto a favorecer la urbanidad de manera honesta. Persiste entonces y se profundiza la pudrición moral que da lugar al deterioro progresivo de la convivenvia urbana en todos sus aspectos. 
La falta de planeación urbana es inherente a todas las ciudades de tamaño medio del país. Estas urbes, se construyen sobre pilares de pobreza y corrupción. Si los ciudadanos que las habitamos no nos convertimos en agentes proactivos, que luchemos fuertemente para remover de una vez por todas a las autoridades que no funcionan. Esta rebeldía se hace necesaria para proveer de los servicios indispensables, entre los que la seguridad y el agua potable son críticos en San Cristóbal.
Todos debemos organizarnos para que el esfuerzo ciudadano por darnos mejores gobernantes fluya libremente hacia la meta. Tenemos que sacudirnos a esta camarilla. 

20/1/10

El triángulo perverso


Existe mucha gente en San Cristóbal con aspiraciones políticas. La mayoría, participa en el juego perverso formado por el triángulo entre abuso de poder, enriquecimiento ilícito e impunidad. De hecho, existe un sectarismo político, supuestamente liberal que tiende a favorecer esta situación. Todo ello en detrimento de las condiciones de vida de la población. No hay justicia y se usa a la política para fines muy codiciosos. Pareciera que el Valle de Jovel está sumido, como siempre en una situación arcaica, que se resiete a los cambios que se dan en otros lugares del territorio nacional, si bien este arcaísmo, se ve ahora favorecido por la regresión autoritaria que ha generado el gobierno federal y las prácticas políticas del gobierno estatal.

¿Cuál es la consecuencia ecológica de la perversidad política coleta? No me refiero aquí más que a este sector de la clase política, que está muy bien identificado.

Indudablemente hay un deterioro ambiental, causado por el hecho de que el enriquecimiento ilícito se encuentra enfocado en la destrucción de la ecología, es decir, en la presión sobre zonas boscosas realizadas por especuladores inmobiliarios. Paradójicamente, su interés destructivo llevará a estas personas a un costo mayor por la obtención del servicio básico del agua, ya que en San Cristóbal, como en muchas otras ciudades medias del país, la crisis en el suministro de agua está dada por los altos costos de las obras de infraestructura necesarias para su captación y distribución. ¿Quién va a comprar terrenos sin agua? El negocio será fraudulento. Se trata claro está, al mejor estilo de la praxis política corrupta de este país, de generar un problema urbano que luego los mismos uqe lo generaron traten de resolver como si fueran los grandes gobernantes. Generan el problema y luego lo pretenden resolver, de manera que puedan obtener más dinero, más poder y más impunidad.

Un ejemplo claro es la forma en que se han creado las secciones electorales de la zona norte de la ciudad, en donde se pone de manifiesto una ruta que comenzó con el despojo de predios y destrucción ambiental, luego con la dotación de energía eléctrica y servicio de agua a los lotes irregulares, para que, una vez con el comprobante de domicilio respectivo, que se agregó a la tramitación irregular de actas de nacimienteo, diera lugar a una credencial de elector, suceptible de convertir a su titular en cliente electoral, sobre todo del PRI, pero sin dejar de lado al PRD y al PT, el PAN no cuenta porque allí puede más la discriminación racial. En este esquema de corrupción política ha habido actores voluntarios e involutarios, pero los beneficiarios son los inquilinos de curules estatales y federales y asientos de ayuntamiento. Está muy claro que a ningún miembro de la clase política coleta le conviene hacer una retorspectiva histórica que ponga en claro los antecedentes de esta forma de corrupción política y la manera en que ha afectado el entorno urbano y ecológico. En su descargo, debe decirse que esta práctica no es original y se práctica en muchas ciudades del país.

13/12/09

San Cristóbal, Ciudad Perdida

San Cristóbal de Las Casas, ciudad colonial, se fundo en 1528 gracias a la codicia de Mazariegos, De la Tovilla y otros conquistadores, quienes querían enfrentar a otro grupo de ellos, encabezados por Portocarrero, para lograr mejores posiciones territoriales. Dicha codicia ha permeado a través de los siglos en el actual poblador coleto, sin importar su “autenticidad étnica”, en la forma de especulación urbana, destrucción ambiental, actividades turísticas poco sustentables, explotación laboral e incluso delincuencia organizada en sus modalidades del siglo XXI, significadas por el tráfico de estupefacientes y de indocumentados.
Aquí presento la hipótesis de que San Cristóbal es una “Ciudad Perdida” en muchos aspectos. En el aspecto urbanístico, pudiera decirse que la mayoría de la población de la superficie urbana del municipio vive en condiciones de cuarto mundo, ya superada en su desarrollo por muchas ciudades de Centroamérica, lo cual hace patente, después de casi doscientos años, el fracaso que tuvieron los chiapanecos al integrarse a México. Siempre abandonado, en el último lugar de desarrollo económico, Chiapas sufre hoy más agudamente los embates de una crisis económica que el gobierno estatal con su corrupción generalizada, ineptitud y ceguera no hace más que profundizar. ¿De qué sirve, por ejemplo una “Ciudad Rural Sustentable” en un lugar donde no hay ninguna actividad económica redituable? ¿Qué beneficios alternativos pudieron obtenerse con la carísima campaña publicitaria de la población de Juan del Grijalva? Seguramente pudieron haberse creado empleos, oportunidades educativas, pero las necesidades de gratificación narcisista filial se impusieron y se sigue tirando dinero en comunicación política inútil, patológica, con las autoridades municipales siguiendo el ejemplo. ¿Para qué publicitar logros inexistentes que sólo aplauden empleados y viajeros pagados?
Volviendo a San Cristóbal, solamente el centro histórico de la antigua Villa Viciosa por un lado y algunos zonas boscosas milagrosamente conservadas por el otro, se notan diferentes y son atractivo turístico. –calles en donde empiezan a ser excesivos los restaurantes y bares, los hoteles y posadas, todos con camas y mesas con un creciente descenso relativo en su ocupación. Se empieza a perder el auge, a pesar de que se cobran a los empresarios turísticos rentas superiores a lo que se acostumbra en lugares mejor posicionados en el ranking turístico nacional e internacional.
San Cristóbal es el colmo de la feria de corrupción, negación de los problemas sociales y complacencia con la ineptitud de la administración pública de todos los niveles, incluyendo el federal, que vive Chiapas. En San Cristóbal los pobladores de clase media baja, pobre y de extrema pobreza, cada vez sufren más y eso es evidente. Viven situaciones de gran marginación de acceso a los servicios básicos, que cada vez se deterioran más. ¿De que sirve un Hospital de las Culturas tan limitado en camas en una población que ha regresado a los niveles de deterioro de salud de 1960? La única diferencia es que cada vez hay más gente que demanda servicios y que la miseria es más evidente. No nos podemos callar. La oportunidad de que se viviera en San Cristóbal el ascenso social de familias, se ha perdido. La expectativa es fallida, incluso más desesperanzadora que en otros puntos de México.
Hay que agregar el aspecto geopolítico, que tiene que ver con la nueva posición fronteriza entre norte y Centroamérica, que se empieza a redibujar con la nueva carretera San Cristóbal – Palenque, donde lo que queda al oriente pasará a ser Centroamérica y al poniente, con San Cristóbal como punto fronterizo, una zona de transición de América del Norte que llegará hasta Puebla. Al ser frontera, San Cristóbal enfrenta los problemas derivados de las economías subterráneas, significados por el contrabando de diversas mercancías, droga, trata de personas y extorsiones entre mafiosos, que vendrán a especular en esta ciudad. Seguramente ya hay muchas personas organizando su bienvenida. En este sentido geopolítico, San Cristóbal también se ha perdido.
La impunidad impera y favorece la especulación urbana en la antigua Ciudad Real, auspiciada pos mafias legaloides que se amparan en supuestas jerarquías sectarias, ya bastante pervertidas y en una estructura príista arcaica, aunque algunos se pongan la máscara de otros partidos, que en Chiapas, de manera indistinta, aplauden unánimemente a la ineptitud y corrupción. En Chiapas no hay oposición, hay lisonjeo que se paga a bajo precio, debido a la miseria económica y moral en la que ha caído su clase política, reflejo extremo de lo que sucede en todo el país y antítesis de la dignidad con la que se comportan muchos ciudadanos chiapanecos que prefieren la autonomía de la pobreza digna y que esperan la claridad del día en que se comenzará a hacer justicia y acabarán los privilegios.
Pero hay que decir, por fortuna, que la ciudad de San Cristóbal, está perdida principalmente para todos los que hoy tienen la expectativa de grandes ganancias producto de la especulación, de los negocios a la vera del gobierno. Está perdida para ellos porque la indignación del pueblo crece y su conciencia aumenta. Porque saben que los vientos libertarios que soplaron en este valle hace quince años están por convertirse en huracán.